Caso práctico de CSS: Contratación de obra por lotes por parte del promotor

Este post es el primero de unos cuantos. La idea es ir planteando casos prácticos totalmente reales que se le pueden presentar a un Coordinador de Seguridad y Salud, indicando en cada caso la forma de abordarlos. Hay que tener en cuenta que se trata de propuestas de actuación fundadas en base a mi experiencia, conocimiento y criterio, y entiendo que puede haber quien no esté de acuerdo con toda o parte de la conducta propuesta. En ese caso animo a participar con comentarios al pie del post, ya que un debate sobre las cuestiones que se van a ir planteando puede ser muy enriquecedor. También os animo a plantearme casos prácticos que queráis que aborde.

CASO PRÁCTICO 01:

En una obra que tenemos contratada o vamos a ofertar como Coordinadores de Seguridad y Salud en fase de ejecución, el promotor nos comunica su intención de contratar la obra por lotes, previéndose aproximadamente en la obra la intervención de 12 contratistas. ¿Cómo debe actuar el CSS?

FORMACION

ACTUACIÓN PROPUESTA:

1. En primer lugar, este tipo de contratación debe desaconsejarse por parte del CSS, pues no es lo deseable desde el punto de vista de la seguridad y salud, ya que al no existir un contratista principal, no existe tampoco un jefe de obra ni un encargado que organicen a pie de obra y en el día a día los tajos, ni tampoco una empresa principal que se haga cargo por completo de las protecciones colectivas y de las señalizaciones de la obra, por lo que la labor de coordinación recae prácticamente en su totalidad sobre el CSS, que debe de enfrentarse a una labor de coordinar a empresas sin relación entre sí, a aprobar tantos planes de seguridad y salud como contratistas haya (con el problema añadido de que suelen ser empresas pequeñas con ciertas dificultades para su elaboración), a abordar cuestiones de la mano del promotor que se complican cuando no existe un contratista principal (mecanismos para el control de acceso de trabajadores, colocación de casetas para instalaciones higiénicas y de bienestar, colocación de elementos comunes como el vallado, etc.), a exigir la designación de tantos recursos preventivos como contratistas haya, y a realizar alguna verificación documental del cumplimiento de los requisitos en materia de prevención de las empresas (esa labor, cuando existe un único contratista, la realiza éste sobre sus subcontratas, de una manera mucho más pormenorizada).

2. Conviene informar al promotor de que en este caso corre el riesgo de asumir la condición de contratista, y puede generarle responsabilidades el hecho de no cumplir todos los requisitos legales exigibles a las empresas contratistas. Si se revisa la actualización de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a las obras de construcción publicada por el INSHT, en su artículo 2 (definiciones), apartado “c”, define y explica el concepto de promotor de una obra. En dicho apartado puede leerse lo siguiente:

Sin perjuicio de lo indicado en los párrafos precedentes, en determinadas situaciones un promotor desempeña, simultáneamente, el papel de contratista. Básicamente, esta posibilidad se podría presentar en los casos siguientes:

a. El promotor ejecuta directamente con trabajadores de su propia plantilla alguno o todos los trabajos que se realicen en la obra.

b. El promotor contrata directamente trabajadores autónomos para la realización de la obra o de determinados trabajos de la misma (art. 2.3 del RD 1627/1997).

c. El promotor “gestiona” directamente la obra o determinadas partes o fases de la misma. Se daría tal circunstancia cuando las funciones desarrolladas efectivamente por el promotor, directamente o por medio de la dirección facultativa o de otras figuras dependientes del mismo, excedan a las definidas en la normativa aplicable para cada uno de ellos. En el caso de las obras de edificación, la toma de decisiones y la impartición de instrucciones que vayan más allá de las funciones definidas en el artículo 9 (para el promotor) o en los artículos 12 y 13 (para los directores de obra) de la LOE podrían considerarse propias de la figura del contratista y, por lo tanto, el promotor estaría actuando como promotor-contratista.

En cualquiera de los tres casos anteriores, el promotor asumirá las obligaciones de promotor y de contratista, simultáneamente, a efectos de lo dispuesto en el RD 1627/1997. A este respecto, y en relación con el término “ejecutar”, véase el comentario hecho al artículo 2.1.h) relativo a la figura del contratista.

En ocasiones resulta difícil deslindar las figuras de simple promotor de la de promotor-contratista. Algunos datos indicativos de una actuación del promotor en la que, simultáneamente, se asumiría la condición de contratista podrían ser, entre otros, los siguientes:

– Impartición de instrucciones a los distintos sujetos intervinientes en la obra relativas a la ordenación temporal de las actividades desempeñadas por éstos y a características concretas de ejecución de la misma (ejemplo: el promotor fija las fechas de entrada y salida de cada uno de los subcontratistas e imparte instrucciones in situ, a cada uno de ellos, relativas al método de trabajo que deben seguir).

– Organización de los espacios de obra, determinando los distintos usos de su superficie (vías de tránsito, acopios, servicios generales, colocación de señalización, etc.).

– Dotación de medios materiales al recinto de obra: instalaciones generales (vestuarios, instalaciones eléctricas, de agua o saneamientos, etc.), equipos auxiliares (andamios, generadores, grúas torre, etc.) o medios de protección colectiva (redes, barandillas y otros).

En todo caso, cada situación debería ser analizada de forma individual y en su contexto concreto con el objeto de determinar este posible doble papel del promotor.

Por otro lado, es una práctica común la contratación, por parte del promotor, de diferentes figuras para asesorar, controlar o gestionar diversos aspectos de la obra. En este sentido, en función del papel desempeñado por éstas, cabría destacar dos posibles situaciones:

a. El promotor contrata parte o la totalidad de la ejecución de la obra con una empresa de gestión (ingeniería, oficina técnica o similar, etc.). En el caso de que esta empresa asumiera la gestión de la obra (en términos similares a los vistos en el apartado “c” anterior) o su ejecución material con medios propios, o subcontratara estas actividades con otra u otras empresas, la referida empresa de gestión pasaría a tener la consideración de contratista en los términos establecidos en este RD 1627/1997.

b. El promotor contrata los servicios de una empresa que actúa como consultor con el objeto de analizar y realizar un seguimiento del avance del proyecto (en términos de costes, plazos, calidad u otros). En la medida que dicha empresa consultora no realice funciones de gestión de la obra en los términos indicados en el apartado “a” anterior y su actuación se limite a asesorar al promotor sin tomar directamente decisiones ni dar instrucciones a los contratistas, subcontratistas o trabajadores autónomos que intervengan en dicha ejecución, la referida empresa consultora no podría ser considerada como contratista a los efectos de lo dispuesto en el RD 1627/1997.

3. Si finalmente el promotor decide acometer la obra con esta fórmula, debe tenerse en cuenta en la oferta de honorarios, ya que supone muchísima más responsabilidad, más trabajo y más costes que una obra en la que existe un único contratista. Sin ánimo de establecer criterio alguno a la hora de ofertar honorarios, no resulta descabellado tampoco decir que los honorarios de coordinación de una obra contratada de esta forma deben ser del orden del doble o del triple respecto a los que podrían ofertarse en una obra gestionada a través de un único contratista.

4. Durante la obra, debe establecerse y seguirse un meticuloso procedimiento de coordinación. Algunas recomendaciones son:

  • Mantener una reunión previa con el promotor, asesorándole para evitar que asuma la condición de contratista en la obra, y tratando el tema de las instalaciones comunes, control de acceso a obra, etc. A veces una buena solución al problema económico consiste en que el promotor se haga cargo del coste, y después lo recupere con un descuento en las certificaciones de los contratistas, asumiendo cada contratista un coste porcentual en relación con su participación en la obra.
  • Prestar especial atención al contenido de los planes de seguridad y salud, e intentando, en la medida de lo posible, que contemplen la problemática específica de la obra, y en concreto los riesgos derivados de la concurrencia de actividades con otras empresas.
  • Convocar reuniones de coordinación antes del comienzo de los trabajos de cada una de las empresas contratistas, a la que asistan todas las empresas concurrentes. En dichas reuniones el CSS presentará a las empresas, pondrá en común los nombres y teléfonos de sus responsables, se establecerá un planning de los trabajos, se informará de los riesgos que se aportan entre sí las distintas empresas (como complemento, es recomendable que las empresas se intercambien entre sí los planes de seguridad y salud), y se establecerán medidas para limitar los riesgos derivados de la concurrencia de actividades. También se acodará en estas reuniones qué empresa coloca las protecciones colectivas en cada caso, y qué empresa es la responsable de su mantenimiento.
  • Aumentar la periodicidad de las visitas, respecto a la que establecerías en una obra con una modalidad de contratación “tradicional”, ya que se trata de obras sobre las que hay que estar muy encima, y suelen generarse gran número de incidencias.
  • A pesar de que exista un “supervisor de obra” contratado por el promotor, las instrucciones no deben impartirse a éste, sino a las distintas empresas contratistas.

Espero que te haya sido útil este post. Si eres un CSS que has tenido que “sufrir” este tipo de obras, sabrás de lo que hablo, y si estás coordinando ahora alguna de ellas o tienes previsto hacerlo, mucho ánimo, es posible salir airoso del reto.


Autor del artículo:
Francisco José Martínez Montesinos
fran@seguridadconstruccion.com

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5 comentarios en “Caso práctico de CSS: Contratación de obra por lotes por parte del promotor

  1. Excelente. Esperamos los siguientes con ganas.

    (Qué bien te expresas. Como ya dije en otra entrada, es una alegría leer a gente con este nivel de expresión).

    Un afectuoso saludo.

  2. Realmente claro el artículo, MUY BUENO. De mayor quiero ser como tú.
    Habiendo o estando “sufriendo” desde la distancia obras del tipo a las que haces referencia, simple y llanamente son una MIER…, donde en la mayoría de las ocasiones el único criterio que se ha tenido en cuenta es el de “ahorrarse” los G.G. y el B.I.
    Por desgracia, es lo que hay.
    Totalmente de acuerdo con el contenido del documento, la prevención en este tipo de obras es una LOCURA donde nadie se responsabiliza de nada y cuando pasa algo todos miran y señalan al CSS pero nadie al promotor o a los ideólogos de la propuesta.
    Por lo demás, el mayor argumento que se puede esgrimir ante un promotor para evitar este sin sentido es el de ¿quién es el responsable de un problema de ejecución como por ejemplo una entrada de agua por un forjado plano de cubierta o por una ventana o del suelo o ……………?
    Ya te respondo yo, NADIE. Los seguros siempre echarán la culpa a las otras 12 o 23 contratas presentes para repartir, acabando en el juzgado.
    Y para terminar a los CSS. No es un problema de cobrar dos o tres veces más, es un problema de dedicación y este tipo de obras requieren muchísimo tiempo, perdido en muchas ocasiones en infinidad de reuniones de duración ilimitada donde lo que se pretende es “cubrirse” legalmente, aportando poco a la prevención real de la obra.

    A lo dicho, de mayor quiero ser como tú.

  3. Buenas tardes, excelente artículo. Tengo una pregunta que no me ha quedado claro.

    ¿En este tipo de obras, quien realiza el plan de seguridad, el promotor-contratista, y todas las empresas se adhieren a él? ¿o cada una de las empresas hacen uno y los apruebo como coordinador?

    Gracias

    • Buenos días Manuel.

      No se trata de un promotor-contratista, es un promotor que ha decidido sacar la obra por lotes o partidas de ejecución, es decir, por un lado excavación, por otro estructura, por otro cierres, carpinterías, ….., etc., así hasta donde quiera parar la contratación. En estos casos, salvo que contrate los trabajos a un autónomo, algo complicado y desaconsejable, todos son contratistas y por lo tanto tantos planes como contratas.
      Lo del promotor-contratista es otra historia algo más compleja dependiendo del caso.
      Y para finalizar, las empresas no deben adherirse a ningún PSS, deben firmar en el libro de subcontratación su recepción que es lo legalmente establecido. Lo otro, un invento de una gran empresa constructora que la IT hizo suya y lo suele requerir, cosas de la IT.

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