Soy coordinador de seguridad de una obra que se va a paralizar… ¿cómo debo proceder?

Otra de las preguntas que habitualmente me trasladan algunos coordinadores de seguridad y salud, es relativa a las paralizaciones temporales de obra (por motivos ajenos a la seguridad).

Es relativamente habitual que una obra en marcha se paralice temporalmente, sobre todo por motivos de índole económica. Además, ese período, muchas veces es de duración incierta. Una obra que se detiene con previsión de reanudarla en unas semanas, puede permanecer parada durante meses o incluso años. En el peor de los casos, no se reanudará nunca.

Durante ese tiempo, es de lógica que la obra deberá permanecer debidamente vallada y/o cerrada, de forma que se impida el paso a personas ajenas. También es recomendable, si cuenta con protecciones colectivas, dejarlas colocadas, para evitar el riesgo de retirarlas, evitar dejar la obra desprotegida, y evitar el posterior riesgo de recolocarlas. Pero no siempre es posible, sobre todo si el contratista abandona la obra.

Volviendo a la figura del coordinador de seguridad. Pongámonos en su lugar. El promotor nos comunica que tiene intención de paralizar la obra en los próximos días. ¿Qué trámites debemos realizar?

En primer lugar, debemos dejar constancia de la paralización en el libro de incidencias, ya que es una cuestión relevante desde el punto de vista de la seguridad y salud. En esa anotación, debemos dar instrucciones al contratista (si no abandona la obra) relativas al mantenimiento del vallado y protecciones en la obra. Debe ser la empresa contratista, la encargada de mantener la obra debidamente protegida evitando el acceso de personas ajenas, y así debemos de indicárselo.

Si el contratista abandona la obra, debe ser el promotor, como propietario, el encargado de asumir el mantenimiento del vallado y protecciones de la obra (si las hubiera). En este caso, la anotación del libro de incidencias debe ir dirigida a él.

¿Se debe remitir esa anotación a la ITSS? No está entre los supuestos del art. 13.4 del R.D. 1627/1997, por lo que, en principio, obligación no hay. No obstante, si nos interesa especialmente que la ITSS tenga constancia de la paralización de la obra, se puede remitir la anotación de forma voluntaria, sin ningún problema.

Además de la anotación en el libro de incidencias, es muy recomendable firmar también un acta de paralización de obra. En este acta se incluyen una serie de cláusulas que salvaguardan al técnico en caso de producirse alguna incidencia durante el período de paralización. Adjunto dos modelos (con contratista y sin contratista), que pueden por supuesto retocarse y personalizarse.

Acta de paralización con contratista

Acta de paralización sin contratista

Por último, decir que si la paralización se eterniza, deberíamos de plantearnos renunciar a la coordinación de seguridad y salud, y poner fin a nuestra relación con esa obra, lo que implica poner fin, también, a nuestra responsabilidad.

 

Autor del artículo:
Francisco José Martínez Montesinos
fran@seguridadconstruccion.com

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